sábado, febrero 24, 2007

La Muerte

¡Vaya temazo! Este es, posiblemente, el tema más humano de todos, al menos si aceptamos como buena la premisa de que el ser humano es el único ser que reflexiona sobre su propia existencia, cosa que puede ser discutible y, de hecho, hay quien lo discute.
Pero nadie discute que el tema nos es interesante. Nos da miedo, nos preocupa, nos gustaría olvidarlo pero no podemos, nos puede inlcuso gustar, pero nunca nos deja indiferente.
El tema se aborda desde multitud de puntos de vista y se sacan conclusiones de los más variopintas. Yo propongo uno, que no tiene que ser ni el mejor, ni siquiera el mío. Es solo un punto de partida que me parece interesante porque tiene mucho recorrido, muchos matices enriquecedores. Allí va...
La vida no existe. Solo existe el instante. Fin del problema.
¡Espera! No te lances a poner comentarios con demasiada rapidez. Cuando una frase sintácticamente correcta que tiene menos de cinco palabras te hace parpadear y te obliga a releerla al menos una vez, es que esconde algo. Tómate algún tiempo para formarte tu opinión. Luego, vuelve, me encantará leerte.

:-)

domingo, febrero 18, 2007

Las cajeras de los centros comerciales

Me gustaba ir a comprar. Ahora no. ¿Por qué? Pues porque ahora veo la compra como una tarea de recolección de latas y paquetes mientras que antes, iba a un mercado y hablaba con las personas que me vendían la comida. He perdido esa costumbre y la echo en falta...

Pero me desquito. Hay algo que siempre hago cuando voy a pagar en el centro comercial. Todas las cajeras (y los cajeros, aunque son muy pocos) llevan una chapita con su nombre. siempre hago todo lo posible por leer ese nombre y, siempre, encuentro una excusa para utilizarlo.
-Por favor, Brenda, ¿me darías más bolsas?
- Muchas gracias, Marta, hasta otro día
- Ana, ¿me das otro boli que este no pinta?

¡Ánimo! ¡Hazlo! La compra no te va a salir más barata, ni los tomates van a estar mas jugosos. Pero la reacción de la cajera, la sonrisa que se les suele dibujar en los ojos, la cara de sorpresa o el movimiento divertido y coqueto que algunas hacen paar taparse la chapita cuando descubren el truco, puede alegra tu labor recolectora-de-envases en gran medida.

Hazlo, y vienes y nos cuentas...

domingo, febrero 11, 2007

He vuelto

Aunque, como siempre, no se por qué. Ni para qué...
:-)