miércoles, febrero 10, 2010

Las vueltas de la vida



La expresión las vueltas que da la vida la hemos oído todo. De hecho, la mayoría de nosotros la hemos dicho alguna vez. Puede que sea cierto, que la vida de vueltas y que pasando el tiempo volvamos a reconocer una situación del pasado.
Siempre he creído que la vida, en realidad, lo que traza es una espiral. No vuelve al mismo sitio, a la misma situación, sino a una parecida desde la que reconocemos la anterior, como en una espiral, que después de 360 grados estamos cerca de donde estuvimos, pero no en el mismo sitio.

Pero lo que si que es circular, es lo que nuestro carácter irradia. Cuando estamos contentos, cuando algo nos ha hecho felices, transmitimos en círculos concéntricos esa felicidad. No importa cual ha sido la causa, la onda expansiva alcanza todo nuestro entorno.

Como es natural, funciona también con otros estados de ánimo. Cuando algo nos hace estar pesimistas, todo lo que nos rodea parece más negro. Cuando nos enfadamos con algo o alguien, todo y todos reciben parte de nuestra ira.

Por eso es muy importante, a mi juicio, ser cuidadoso, incluso tacaño, con nuestra mala leche. Una vez manifestada no seremos capaces de dirigirla a quien nos la ha provocado. Esa persona se lo merece, seguro, pero todas las demás, no. El daño es mayor que el beneficio, en la mayoría de los casos.

Al fin y al cabo...

Vivimos en el mejor de los mundos posibles.

lunes, diciembre 14, 2009

Haiku barcelonés

Copos de frío
alfombran el Born
de futuros recuerdos

jueves, diciembre 10, 2009

Mañana de niebla, camino del trabajo

Jirones de niebla
jalonan el campo.
Islas vegetales
salpican el blanco.

sábado, octubre 17, 2009

equilibrio en movimiento.

Espera, detente, ven... déjame que ... deja que te cuente una historia.

Hace mucho tiempo, cuando el tiempo aún era joven y el mundo no estaba tan dividido como ahora, en océanos y continentes, una gran manada de ñus inicio una gran peregrinación.

Los más fuertes de ellos encabezaban la marcha y marcaban el ritmo. Los demás, iban siguiendo ese ritmo porque era el ritmo de la manada.

Cuando llevaban pocos días de camino, los ñus de cabeza decidieron aumentar el ritmo. Apretaron sus fuertes músculos y clavaron sus pezuñas con brío en la tierra. El ritmo se aceleró y todos los demás siguieron el ritmo de la manada.

Pronto los más débiles se fueron descolgando del grupo. No podían seguir el paso marcado por los más fuertes. El mundo ha cambiado mucho desde entonces, es verdad, pero la necesidad de comer es una constante que se ha mantenido. Así que, cuando un ñu casi agotado dejaba de ver a la manada, empezaba a ver a sus depredadores. Muchos murieron para que otros vivieran.

El ritmo era ya muy vivo, pero constante. Los que aún quedaban en la manada eran los que habían conseguido aguantar ese ritmo. La limpieza de la manada se había concluido.

Pero los ñus de cabeza no aminoraron el paso en días, en semanas, en meses. Y las fuerzas de muchos llegaban a su fin, dejaban de andar y esperaban pacientemente la aparición de los carnívoros.

Un buen día, la manada se vio empujada por el viento. Hasta ese día, había ido avanzando en su contra, pero ese día, el viento había cambiado. Tal vez fuera por eso por lo que los ñus que iban en cabeza, no olieron a tiempo la emboscada que un grupo de leonas les había preparado justo delante. Caminaron directos hacia ellos.

Todo ocurrió muy deprisa. En menos de lo que se tarda en contarlo, el grupo entero que marcaba el ritmo estaba o muerto, o herido de muerte. Los leones se llevaron su botín y desaparecieron. La manada quedó sin líderes fuertes que los guiaran.

Hubo entonces gran confusión, nadie sabía qué hacer. Se convocó una Asamblea general para tomar una decisión.

En la asamblea un grupo de ñus, encabezados por una hembra joven e inexperta, tomó la palabra y convenció a la manada de la necesidad de un cambio de estrategia. Y con esas nuevas reglas, la manada se puso en camino.

Los más fuertes ahora, en lugar de ir en cabeza, pasaron a ir a la cola del grupo. Ya no eran los más fuertes los que marcaban el ritmo, sino los que tenía mejor vista, mejor olfato y mejores ideas. Su misión no era ir más deprisa, sino decidir el rumbo según lo que percibían delante de ellos. Cuando detectaban una nueva emboscada, marcaban un nuevo rumbo. Y cuando había que acelerar el ritmo, llamaban a los más fuertes para que encabezaran la marcha. Como los más fuertes estaban descansados, el ritmo enseguida aumentaba. Y como cuando ellos marcaban el ritmo, la manada sabía que estaba escapando de algún peligro puntual, nadie se quedaba atrás.

Nadie sabe dónde esta ahora esa manada porque nadie sabe lo lejos que llegó. Lo que si sabemos es que, con esa nueva estrategia, no se volvió a perder ningún miembro del grupo. Todos siguieron el ritmo.

Hoy, la sociedad capitalista en la que vivimos ha caído en una gran emboscada. Tenemos que convocar la Asamblea....

domingo, octubre 11, 2009

Relanzando

No será el dinero el que acabe con el hambre del mundo

miércoles, junio 17, 2009

Un buen comienzo para un buen viaje



Por lo general, el viaje suele comenzar en serio cuando bajas del avión, por eso me llevé una agradable sorpresa el otro día cuando la bandeja de comida del avión que me llevaba a Estambul incluía este papelito.
El mensaje estaba claro, iba de viaje ... a otro planeta...


domingo, mayo 10, 2009

Gloria ha muerto



Pero su blog sigue vivo... y resulta extraño leer lo que tiene escrito. Toda una lección de saber vivir.

Descansa en paz, Gloria.

miércoles, abril 08, 2009

Veo, veo...

- ¿Qué ves?
- Una cosita
- ¿Qué cosita es?
- Comienza por la letrita... "P"
- País
- No
- Pecado
- No
- Pasado
- No
- Presente
- ¡Sí!
- Me toca. Veo, veo...
- ¿Qué ves?
- Una cosita
- ¿Qué cosita es?
- Comienza por la letrita... "F"

¿Juegas?

:-)

jueves, abril 02, 2009

yo nunca duermo

No duermo, no descanso, no me paro. Como mucho, mi servicio corporal se desactiva diariamente para someterse a labores de mantenimiento mientras yo sueño, pienso, reviso problemas aún no del todo resuelto y mi ordenador, conectado, descarga archivos, manda correos previamente escritos para su difusión en diferido y un arbolito , un poco de carbón o una molécula de agua, aire o uranio ceden la energía guardada en su configuración concreta parra seguir alimentando mi existencia.


Reflexiones en la ducha...

domingo, marzo 08, 2009

primavera

Ya viene, ya viene. Este es el auténtico comienzo del año.

Ahora todo comienza. La tierra despierta ahora.

Cuídate, mortal, de los idus de marzo...

:-)

miércoles, marzo 04, 2009

jueves, abril 24, 2008

extensión de cualidades

Todos tenemos una serie de cualidades que nos definen. Cualidad en sentido neutro, no en el sentido moralizante. Pero esas cualidades, a menudo, las guardamos fuera de nosotros, como los recuerdos que nosotros mismos provocamos en otros.

Las mascotas son los contenedores ideales para esta transmigración parcial de personalidades. Dicen que los perros se acaban pareciendo a sus amos. tienen razón. Los amos, a menudo convierten a sus perros en prolongaciones de ellos mismos y los animales se ven invadidos - contaminados - por alguna característica propia de sus amos que es lo que les ahce semejantes.

Tango era un dogo alemán negro, con el pecho blanco. Como todos los de su raza, su porte era espectacular y majestuoso. Su altura, su marcada y fibrosa musculatura, su andar a saltitos y la seriedad de su semblante cuando miraba hacía pensar cuando pasaba a tu lado en la reencarnación de un rey de los tiempo antiguos, con su carga de leyenda épica incluida. Era la versión canina de la elegancia y el poder. Mi primer perro.

Laika era una mastín de pirineo enorme y con tendencia a escaparse de su casa. sobre todo cuando estaba en celo. Venía entonces a menudo a restregar su lomo contra la puerta del jardín para que Tango la viera y la oliera, perono la montara…

- Torsión de estómago - dijo la veterinaria cuando terminó la autopsia.

- ¿Cómo? - respondí mientras, instintivamente, reculaba empujado por la sorpresa y el espanto.

- Es razonablemente común en perros de este tamaño cuando se ponen muy nerviosos. Tango, en particular, ha bebido mucha agua, seguramente por culpa de un estado de muchos nervios y los músculos que sujetan el estómago, al contraers (algo como nuestro “hipo”) han provocado la torsión y con ella la muerte del animal…

Los detalles clínicos sobre la muerte de Tango siguieron aún unos minutos más, pero yo ya no los escuché. Tango había muerto, llevándose consigo mi pretendido porte regio, mi elegancia y mi poder… A partir de ahí, me deje crecer el pelo descuidadamente, dejé de pretender tener un caracter dominante. Con el, murió mi capacidad de grandes hazañas.

Zak era un rottweiller …

martes, enero 29, 2008

cosas y la percepción de las cosas

¿Las cosas son lo que creemos que son? ¿las opiniones son realmente opiniones nuestras?
¿Un minuto se compone de, realmente, sesenta segundos?

Supongamos que alguien nos dice que un hipotético país hay serios problemas que causan muertos entre personas sanas. Uno de dichos problemas causa muertos todas las semanas y otro todos los años. El primero, provoca en una sola semana más muertos que el otro en un año.

nos dicen también que se va a hacer una encuesta en la población de dicho país, para detectar qué problemas son los más graves según la opinión pública.

¿Cual saldrá como más importante?

Efectivamente. El problema que salió como más importante y grave, el que más preocupaba a la población, era el que provocaba menos muertos al año.

¿Y el país? España
¿Y los problemas? Accidentes en carretera y terrorismo.
¿Cual es el indicador que nos permite colocar esos problemas? Desde luego, no es el númoer de muertos...

miércoles, septiembre 19, 2007

EL CAMPO

Compré una parcela en el campo muy bonita. Estaba sembrada de trigo, pero yo no lo sabía.
Analicé la tierra y pregunté a mis vecinos sobre sus tierras. Con esa información decidí que mi tierra era buena para conseguir tomates. Pero era ya tarde para plantar.
No me desanimé. El antiguo dueño sabía lo que hacía, así que debía saber eso.
Aboné y regué bajo esa hipótesis. Ese año no recogí tomates. Tampoco trigo. Fue un mal año. Alquilé la tierra y me fui a la ciudad.
Al año siguiente volví al campo. Tarde para sembrar. Preparé todo para el plan B: patatas. Mala suerte. No recogí patatas. Tampoco trigo. Otro mal año. Vuelta a la ciudad.
Tercer año. De nuevo, al campo. De nuevo, tarde para sembrar. Esta vez, intenté con el trigo. Pero las semillas se habían podrido. No recogí trigo. Vendí el campo.

viernes, mayo 04, 2007

LA TOPOLOGÍA DE LOS CENTROS COMERCIALES



Este tema, el de los centros comerciales, tiene pinta de convertirse en un tema recurrente en este blog. No es extraño. Cada vez hay mas, cada vez los veo más cerca de mi vida cotidiana y para más cosas y cada vez, por lo tanto, me dan más miedo...

Topología es una palabra bonita. Es una rama de las matemáticas que estudia la continuidad y derivados. Estudia lo que pasa en las cercanías de un punto. Construye "bolas" que recubren el punto y estudia lo que pasa en ellas y en la frontera de ellas, aunque sean bolas de radio infinitamente pequeño... Apasionante, aunque tiene sus limitaciones, claro. Por ejemplo, topológicamente no hay forma de distinguir un donuts de una taza de café.
:-)

A lo que vamos, que me lío.

El caso es que los centros comerciales se colocan en mi vida como un elemento más del continuo, no como algo discreto y acotado, sino como un elemento que irradia influencias hacia muchos (puede que hacia todos) los factores de mi rutina.
Las tiendecitas de mi barrio cambian (algunas cierran, otras se transforman) porque el centro comercial más cercano cubre mis necesidades de compra. El horario comercial es el que dice el centro comercial. El cine, está allí, en el centro comercial...

Poco importa si llueve, hace sol, frío, viento. Puedo vestirme casi todo el año de la misma forma, porque la calefaccción o el aire acondicionado harán que dentro del centro comercial me olvide del exterior. De hecho, la mayoría de los centros comerciales no tienen ventanas ni nada parecido, porque la sobervia de las grandes superficies no soporta comprobar que no puede controlar el clima. Por eso, crea su propio microclima, donde sus bombillas dicen si es de día o no, sus climatizadores deciden la temperatura y sus estantes deciden lo que hay que comprar más y lo que menos...
Me temo que los centros comerciales secan el barrio para convertirse en los únicos oasis.
Tengo miedo, pero intento resistir. He perdido, de momento, la batalla de la compra mensual (la hago en el centro comercial), pero defiendo con uñas y dientes mi tiempo de ocio. Las cañas, en el barrio. El cine, en el centro de la ciudad, no en el comercial. Los paseos, en el parque, en la casa de campo, en la sierra. ¿Cuanto tiempo resistiré? No lo se. Tal vez este sea el epitafio del mohicano ...

viernes, abril 27, 2007

Prasado

Me gusta ese vocablo. No existe, es verdad, pero ¡qué más da! A mi me gusta.
Si existiera vendría a significar ese tiempo vital que se hace presente al recordar algo del pasado. Es como ya discutimos en los comentarios de la entrada sobre la muerte: cuando alguien recuerda algo, ese recuerdo se produce en el presente, aunque el hecho recordado sea del pasado.
Pues bien, voy a utilizar el papabro como una etiqueta. Porque pienso colocar en este blog cosas del pasado que quiero hacer presentes. De mi pasado o del de terceros. Reales o imaginarios., Eso da igual.
Porque cuando lo recuerde, será presente y será real.
:-)

viernes, marzo 16, 2007

El calentamiento global y el karma

Si quieres algo, algo debes dar.
Si recibes algo, algo darás.
Esa es la ley del karma. Existe en muchas culturas aunque se suele asociar con la cultura oriental.

(Por cierto, ¡vaya nombre! Decimos "cultura oriental" y metemos de un plumazo la india, china, japón, camboya, vietnam, laos, birmania, tibet, nepal, mongolia, etc... y luego pretendemos distinguir entre Cáceres y Badajoz, entre la playa y la montaña. Es sintomática nuestra facilidad para hacer grande y diverso lo conocido y cercano y pequeño y homogéneo lo que solo conocemos de oídas. Supongo que será nuestra forma de creernos más sabios, más cosmopolitas, de esconder nuestra idiotez e insignificancia).

Pero el karma, la ley de la compensación universal, no es exclusiva de oriente.

Una especie de guía local en Cuzco me explicó una vez que la cosmogonía del mundo andino distinguía tres planos: el mundo de arriba donde viven los dioses (representado por el cóndor), el mundo de aquí (la pachamama, la madre tierra, representado por el puma) donde vivimos todos nosotros y el mundo de abajo (representado por la serpiente), habitado por los espíritus y los muertos.

Y, según la ley del karma, cuando los hombres querían saber algo del futuro, algo que requería de la sabiduría de los espíritus y debían preguntárselo, tenían que dar algo a cambio. Ese es el origen de los sacrificios humanos en las culturas andinas.

Una vida pura (siempre eran niños o pre-adolescentes) a cambio de un conocimiento puro.

Hemos cambiado mucho desde entonces. Ya no están bien vistos los sacrificios humanos. ¿Seguirá vigente la ley del karma bajo otras manifestaciones?

Si quieres fresquito en verano, debemos pagar por ello. No lo olvides.

sábado, marzo 10, 2007

Epitafio

Tu vida no es mas que la sombra que provocas a la luz del tiempo en el universo.

viernes, marzo 09, 2007

sábado, febrero 24, 2007

La Muerte

¡Vaya temazo! Este es, posiblemente, el tema más humano de todos, al menos si aceptamos como buena la premisa de que el ser humano es el único ser que reflexiona sobre su propia existencia, cosa que puede ser discutible y, de hecho, hay quien lo discute.
Pero nadie discute que el tema nos es interesante. Nos da miedo, nos preocupa, nos gustaría olvidarlo pero no podemos, nos puede inlcuso gustar, pero nunca nos deja indiferente.
El tema se aborda desde multitud de puntos de vista y se sacan conclusiones de los más variopintas. Yo propongo uno, que no tiene que ser ni el mejor, ni siquiera el mío. Es solo un punto de partida que me parece interesante porque tiene mucho recorrido, muchos matices enriquecedores. Allí va...
La vida no existe. Solo existe el instante. Fin del problema.
¡Espera! No te lances a poner comentarios con demasiada rapidez. Cuando una frase sintácticamente correcta que tiene menos de cinco palabras te hace parpadear y te obliga a releerla al menos una vez, es que esconde algo. Tómate algún tiempo para formarte tu opinión. Luego, vuelve, me encantará leerte.

:-)